jueves, 10 de julio de 2014

OBSTRUCCIÓN DEL LAGRIMAL

A los pocos días de que Rubén naciera nos dimos cuenta de que continuamente tenía los ojos llorosos. Y muy frecuentemente le salían legañas amarillas en la esquinita interior del ojo, donde toca con la nariz.
En un primer momento creímos que era conjuntivitis, pero el pediatra nos confirmó que el peque tenía los dos lagrimales obstruidos parcialmente. Por eso no paraba de llorarle el ojo y de "infectarse".

El pediatra nos recomendó que le hiciéramos masajes en el lagrimal para que se le fuera abriendo. Siguiendo su consejo mientras Rubén mamaba o dormía, vimos que le mejoraba un poco.

Cada vez era más difícil hacerle el masaje, porque a él le molestaba y no se dejaba.

Sobre los 5 meses y viendo que no se acababa de abrir, el pediatra nos recomendó un oftalmólogo para que mirara el grado de obstrucción y nos diera las recomendaciones oportunas. El doctor nos dijo que hasta que los niños hacían un año era normal esa obstrucción, que muchos niños al nacer la sufrían porque les faltaba madurez en el lagrimal. A partir del año, si se seguía con la afección, podía tratarse con una pequeña intervención, pero el médico y nosotros coincidimos en que preferíamos que el proceso fuera natural.
Además, nos dijo que los masajes no estaba demostrado que funcionaran, que tuviéramos paciencia y listo.

Así que seguimos con la obstrucción, pero cada vez tenía menos lágrimas y legañas, hasta que sobre los 7 meses desapareció el "tapón" y nos olvidamos por completo.

La verdad es que preocupa cualquier cosa que tengan los peques, aún sabiendo que es común y leve lo que tienen.

Así que si alguien se encuentra en la misma situación, cito la frase del oftalmólogo: Los padres deben comprar un medicamento que no se vende en la farmacia: PACIENCIA. Nos encantó.

Os dejo un enlace de la explicación de dicha obstrucción, síntomas, etc.

http://espanol.babycenter.com/a7300045/obstrucci%C3%B3n-del-conducto-lagrimal

Besitos.



lunes, 30 de junio de 2014

CORDÓN UMBILICAL Y HERNIA UMBILICAL

Una de las cosas que nos parecía más delicada cuando nos fuimos del hospital con Rubén (además de muchas otras...jiji) era la cura del cordón.
Allí se habían encargado las enfermeras, cosa que se agradece, porque siendo primerizos...tienes mil y una cosas en la cabeza, dudas, preocupaciones,...

Antes de irnos nos explicaron bien que había que sujetar la pinza y echarle alcohol de 70º por arriba y por abajo para que fuera secando. Nos recomendaron hacerlo cada vez que le cambiáramos el pañal para tener la certeza de que no se nos olvidaba; seguimos el truquillo. Le tapábamos el pene con una gasa para evitar que le cayera el alcohol y le escociera.

Rubén nació un lunes y el viernes de la misma semana fuimos al control de peso al hospital donde nació. La enfermera que nos visitó nos dijo que habíamos hecho un buen trabajo porque estaba muy sequito el cordón y que creía que en cualquier momento se le caería la pinza. Dicho y hecho: cuando le quitó el pañal para pesarlo...la pinza estaba suelta en el pañal. Nos recomendó que siguiéramos curándolo porque por dentro todavía no estaba seco del todo y nos dijo que en dos días ya lo podíamos bañar. Era de agradecer, porque hacía un calor...

Algún día le sangró un poquito el ombligo porque con el roce del pañal se le caía la costra, pero al seguir con el alcohol, enseguida se le terminó de secar.

En una de las visitas al pediatra, le consultamos que tenía el ombligo salido hacia afuera, como si fuera una montañita; si era normal. Nos comentó que era una hernia, muy normal en los niños hasta los dos años. Que se le podía volver a meter o se le podía quedar así, pero que no teníamos que hacer nada.
Alguien nos había dicho que salía del esfuerzo cuando el bebé lloraba, pero el pediatra nos desmontó la teoría.

Al tiempo se le fue y ahora tiene un ombliguito estupendo metido para adentro.

Así que si estáis en la misma situación, ya sabéis: paciencia.

Os dejo un enlace que explica muy bien qué es una hernia umbilical.

http://www.mibebeyyo.com/bebes/salud-bienestar/salud-bebe/hernia-umbilical-bebe-6035

Besitos.

domingo, 8 de junio de 2014

LA BOLSA PARA EL HOSPITAL

Tengo varias amigas que darán a luz en estos meses de verano, así que me he decidido por poner mi experiencia sobre la preparación y el uso de la bolsa del hospital. 

Hace ahora un año que decidimos comprar una mochila grande y moderna que le pudiera servir a Rubén en el futuro para cuando fuéramos de vacaciones, por ejemplo.

Recuerdo que lavé su ropita con mucha ilusión y cuando la tendí me dio la sensación de estar jugando a las muñecas. Tenía muchas ganas de tenerlo entre mis brazos, pero a la vez no me hacía a la idea, me parecía mentira que estuviera llegando la hora (aunque por lo gordi y cansada que estaba, sabía que la recta final me esperaba a la vuelta de la esquina, je je).

En las clases preparto nos dieron la lista de lo que nos recomendaban llevar cuando fuera el momento. Repito: RECOMENDABAN. A veces te da la sensación de tener que seguir al pie de la letra todo lo que pone (hay cosas que suenan a chino), pero no es así. Lo más importante es que lleves la ropa que te sea cómoda a ti y al bebé, es decir, que si te piden trajecitos de dos piezas y tienes bodys (que seguramente usarás más), por ejemplo, puedes llevar los bodys. Representa que te ponen lo que será más cómodo para vestir al baby, pero las enfermeras tienen práctica de sobras vistiendo bebés y los papis sacan un instinto paternal que parece que lleven toda la vida haciéndolo. Así que no os comáis mucho la cabeza, de verdad. Le pondrán lo que hayas llevado.

Otra de las cosas que nos dijo la comadrona en estas clases, es que no era necesario llevar la ropita en bolsas de tela con el nombre, pues muchas veces estas bolsas se perdían entre limpiar al bebé, vestirlo, hacerle las pruebas...y es una lástima. Así que la idea que nos dio fue poner las mudas en bolsitas de plástico (las de congelar) y en rotulador poner "muda 1", "muda 2"... Esta organización es genial para el papi y para las enfermeras.
En el hospital nos daban pañales, toallitas, compresas, esponjas jabonosas...así que se acortó la lista y el volumen de la bolsa.

Sobre la semana 36 te recomiendan que la hagas y la lleves a donde tú vayas. Nosotros la dejamos en el coche con el que nos movíamos a todos lados, así no había que pensar en la bolsa más.

Después de lavar la ropita con jabón de prendas delicadas en la lavadora y tendera con las perchitas para que no se arrugara mucho...tocó plancharla (siguiendo el consejo de mi madre ji ji ji).
Luego organizamos las mudas que queríamos ponerle en las bolsitas y metimos la ropa junto con todo lo demás que teníamos que llevar (arruyos, camisones, sujetadores, zapatillas, braguitas,...).

Fui un poco reacia a comprarme camisones, pues voy más cómoda en pantalón y camiseta, pero me fueron genial. El camisón es muy cómodo porque te tienes que lavar a menudo y la movilidad es un poco reducida, así que es muy práctico. Además, ahora hay camisones monísimos.


Otra cosa es la talla de la ropa del bebé. Más vale comprar la talla de un mes directamente y meterle un poco los puños si le va grande: cukiconsejo ;). Cometimos el error de comprarle una muda entera de la talla 0 que ya nos parecía pequeña en casa, pero que en el hospital nos confirmaron que no le valía. Así que nunca la usó.



Recordad que también debéis llevar el libro de embarazada; en él está todo vuestro historial y los resultados de las pruebas que os han hecho durante el embarazo. ES IMPRESCINDIBLE.


Os pongo enlaces de otras listas que me parecen bastante completas.

http://espanol.babycenter.com/a900814/qu%C3%A9-llevar-al-hospital-cuando-vas-a-dar-a-luz

http://www.crecerfeliz.es/Parto-y-Maternidad/Preparacion/maleta-para-la-maternidad

A todas las que estéis en la recta final del embarazo...¡MUCHO ÁNIMO Y QUE VAYA TODO GENIAL! OS DESEO QUE SEA UNA HORA MUY CORTITA ;)

Besitos.

jueves, 29 de mayo de 2014

NATACIÓN PARA BEBÉS

Antes de que naciera Rubén, mi marido y yo ya estábamos de acuerdo en llevarlo a "natación" para bebés. Creíamos que le iría muy bien estar en contacto con el agua (el medio donde había vivido durante 9 meses) tanto para que no tuviera miedo, como para estimularlo y que disfrutara en este medio.

La "natación" para bebés acostumbra a practicarse a partir de los 4 meses, así que lo apuntamos un poco antes, pues había lista de espera. Y a mediados de noviembre, unos días antes de que Rubén cumpliera su cuarto mes, nos llamaron para decirnos que había una vacante y podíamos empezar.

El primer día fuimos Mike y yo, pues nos hacía ilusión ver cómo reaccionaba el peque. En esa sesión estuvo bastante calmado y tranquilo.
A partir de la segunda sesión ya empezamos a rotarnos y cada semana iba uno con él. El segundo día fue Mike y, si la sesión duraba 30 minutos, Rubén lloró 25. No sabemos si fue porque tenía sueño, porque extrañaba o porque no le había dado pecho antes.
El tercer día fui yo y lloró un poco menos, supongo que, como estaba todo el día conmigo porque aún estaba de permiso maternal, estaba más relajado.
Y el cuarto día le di pecho un poco antes de entrar y...mano de santo. Ese día disfrutamos todos: el peque con el agua y las actividades y Mike y yo al ver que no lloraba. La verdad es que nos tranquilizó bastante.

Otro miedo que teníamos era que Rubén cogiera frío al salir y estuviera malito bastante a menudo, pero no fue así. Al salir lo tapamos bien (también la cabeza porque lleva el pelo mojado) y hasta que lo duchamos no lo destapamos. Después de la ducha bien tapadito de nuevo y a vestir.

Podría hacer una lista de los beneficios que tiene el agua para los bebés: hace más fuerte la relación con los padres porque es una actividad en familia, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, hacen que el bebé se encuentre más seguro, relaja a los niños,...

Pero en este enlace está mucho mejor especificado y explicado, por si alguien aún tiene dudas sobre esta actividad...
http://www.i-natacion.com/articulos/matronatacion/bebes.html


Nuestra experiencia ha sido muy buena y este verano iremos dos veces por semana, pues disfrutamos mucho y Rubén se lo pasa bomba. Luego está tan cansado que enseguida se zampa el biberón y se duerme.

Un beso.

lunes, 12 de mayo de 2014

CINTURÓN PARA EMBARAZADAS

Al enterarnos de que esperábamos a Rubén, no podíamos resistir la tentación de contárselo a la familia y los amig@s.
Cuando se lo contamos a Jose y Gemma, ella me descubrió algo que no sabía que existía: EL CINTURÓN PARA EMBARAZADAS. Como lo tenía del embarazo de Alba, me lo dejó. 

Puede que much@s, como yo, no sepáis qué es esto, así que os dejo imágenes e instrucciones de cómo usarlo.


Consiste en una base que se coloca debajo del "pompis" y una pestaña con dos botones que engancha el cinturón convencional y lo coloca más abajo. 
De esta manera, si frenas bruscamente o tienes un accidente, el cinturón no te aprieta en la barriga. 
A mi me fue muy bien, lo recomiendo al 100%. Y lo usas mucho tiempo, así que vale la pena invertir dinero en algo que mejora tu seguridad y la del baby.
 

Si no estáis muy convencid@s, os pongo unos links que explican mucho mejor la importancia de la seguridad vial durante el embarazo.

http://www.familiayseguridadvial.com/cinturon-de-seguridad-embarazadas/

http://www.prenatal.es/shop/Viaje-Seguridad-y-accesorios-auto/BE-SAFE-Besafe-cintur%C3%B3n-seguridad-embarazo-000000000000507532.htm?id=000000000000507532

Muchos besitos.

viernes, 18 de abril de 2014

EL SUEÑO, ESE GRAN DESCONOCIDO...¿O NO?

Rubén fue muy dormilón desde que nació. En el hospital se pasaba la tarde durmiendo cuando venían a vernos y ni se inmutaba cuando lo cogían e iba de mano en mano.

En casa siguió igual, no había niño. Se dedicaba a comer y dormir. 
Cuando cumplió un mes nos dijo el pediatra que no era necesario despertarlo por la noche para comer, así que algunas noches dormía 6 o 7 horas del tirón entre toma y toma. Esto nos permitía descansar más y reponer fuerzas para el día siguiente.

El peque dormía en el moisés en nuestra habitación y en cuanto oía el mínimo ruido empezaba a moverse e incluso, alguna vez, se llegó a despertar. Además, los "pedetes" que se tiraba y los ruiditos que hacía durmiendo nos despertaban a nosotros y nos desvelaban...
Rubén se movía mucho y se recorría la mini cuna de lado a lado hasta que chocaba con la tela lateral y se despertaba. 
Así que, por el bien de los tres, decidimos, cuando hizo los dos meses, llevarlo a dormir a su habitación. El cambio se lo hicimos escalonado: primero en su habitación con el moisés, luego ya lo pasamos a la maxi cuna.
Siguió moviéndose mucho, pero tenía más espacio para recorrer y dormía estupendamente (y nosotros también).


Cuando cumplió los 4 meses hizo un cambio: empezó a despertarse por la noche varias veces, algunas muy seguidas. Le daba pecho para que se durmiera pero tenía muchos gases y no se acababa de relajar. El pediatra nos comentó que ya podíamos darle agua por la noche, que no hacía falta darle de comer cada vez que se despertaba. Y así lo hicimos. 
Siguió un tiempo muy inquieto, pero cada vez se despertaba menos. 
A los 6 meses dejé de darle la toma de las 5 de la mañana y la sustituimos por agua para que se comiera mejor la papilla del desayuno a las 8. 

Durante el día fue reduciendo las horas de sueño y ahora duerme de una hora y media por la mañana y media hora por la tarde.

Por las noches le damos el bibe sobre las 8.30h, después de bañarlo, y se duerme hasta las 8 de la mañana del tirón. Alguna noche se despierta porque tiene sed; le damos agua y sigue durmiendo.
La verdad es que es un gustazo que ahora duerma bien, pues los dos meses que estuvo con gases por la noche fueron demoledores. Mike y yo parecíamos zombies durante el día en el trabajo.

Para los papis que tengáis problemas para que los peques concilien el sueño, existen papillas y champús que ayudan a relajarlos, seguro que vuestr@ pediatra o farmacéutic@ os puede ayudar. 

Besitos.

viernes, 4 de abril de 2014

PRECAUCIONES DURANTE EL EMBARAZO

En este post hablaré de las precauciones recomendadas estando embarazada, ya que, sobre todo al principio, te embargan las dudas de mala manera.

A nosotros el embarazo nos pilló de sorpresa. Bueno, estábamos buscando, pero el primer mes ya encontramos... Y sí, una cosa es decir "estamos en ello" y otra es ver el test de embarazo que da positivo (y por partida doble, porque me hice dos para que no hubiera dudas). 

Desde ese preciso momento ya empiezas a "sufrir" (y ya no paras nunca...pero es un dulce sufrimiento). Esto me lo dijeron una vez y pensé "no será para tanto"; pues sí, lo es. Supongo que también depende del grado de desasosiego de cada persona.

Y es también ahí cuando empiezas a pensar en si puedes seguir haciendo las mismas actividades de siempre, si debes comer lo que tienes costumbre y la cantidad que normalmente comes, cuánto es recomendable engordar, si estará todo bien...

Si el embarazo no es de riesgo puedes hacer vida normal. Esto quiere decir llevar un ritmo de vida como hasta ahora: si haces natación, puedes seguir haciendo; si sales a andar, puedes seguir yendo; incluso si haces yudo o karate puedes seguir practicándolo, pero teniendo cuidado de no recibir golpes en la barriga.

De las primeras cosas que te mandará el ginecólogo es el ÁCIDO FÓLICO o vitamina B9. Ésta es necesaria para la formación de la columna vertebral y el cerebro del bebé (y poder evitar anencefalia o espina bífida). Además, el ácido fólico ayuda a mantener una matriz sana.

Entre la semana 8 y la 13 te hacen la analítica, en la que te miran si has pasado el virus de la toxoplasmosis. Si lo has pasado no habrá inconveniente en comer embutido (sobre todo jamón je je), carne poco hecha o tener contacto con plantas o gatos (que no sean domésticos). Si no has pasado este virus deberás evitar todo lo anterior, pues esta enfermedad infecciosa puede ser grave para el bebé, si la contraes estando embarazada.
Además de ver si has pasado este virus (que a nuestras madres y abuelas nunca se lo miraron y comieron todo el jamón que quisieron), en la analítica te harán el Triple Screening que, junto con la medida del pliegue nucal del bebé que te hacen normalmente en la semana 12, te indican el nivel de riesgo que tiene el peque de padecer alguna alteración cromosómica (Síndrome de Down, por ejemplo). A nosotros nos salió bajo riesgo y el ginecólogo nos dijo que había más riesgo de aborto con una amniocentesis que posibilidades de que el niño tuviera alguna alteración. Así que no hicimos ninguna prueba más.

Os pongo un enlace que explica perfectamente lo que es el TRIPLE SCREENING y LA MEDICIÓN DEL PLIEGUE NUCAL.

http://www.bebesymas.com/embarazo/que-es-la-medicion-del-pliegue-nucal

Del tema de las náuseas no puedo hablar mucho, pues sólo devolví una mañana. A mi me sentaban fatal los líquidos a primera hora (y eso que siempre me bebo un vaso de agua en ayunas). Así que seguí el consejo de mi amiga Mónica, y me comía, antes de tomar zumo ni nada de desayuno, un par de galletas para que me asentaran el estómago. Y luego ya podía comer lo que quisiera. A mi me fue bien, la verdad.

Durante los primeros meses de embarazo te entra un hambre voraz que luego se va disipando (por lo menos a mí también me ocurrió así). Mucha gente te dice que tienes que comer por dos, pero eso no es cierto. Tienes que comer lo que te apetezca (siempre y cuando no te lo haya "prohibido" el médico por sufrir diabetes gestacional, por ejemplo). Lo que es importante es llevar una dieta variada y ser consciente de que todo lo que comas y bebas llegará al líquido amniótico. El bebé absorbe los nutrientes y vitaminas que le son necesarios para formarse y crecer a partir de los alimentos que ingieres.

Además, los primeros meses se acostumbra a engordar poco, pero el último trimestre es cuando más crece el bebé y coge peso, así que es importante cuidarse desde el principio. 
Un aumento muy grande de peso puede traer problemas durante el parto, además de lo difícil que puede resultar luego volver a tu talla habitual.
Lo que aconsejan es engordar entre 9 y 12 quilos. Lo ideal dicen que son 9, un quilo por cada mes de embarazo. 
Yo los primeros 4 meses engordé 1kg en total; el quinto mes engordé 4 kg de golpe; y fui cogiendo hasta llegar a los 16...tenía mucha retención de líquidos, favorecido también por el calor del verano (para que no os asustéis, a los 10 días ya había perdido 10 kg... je je).

Muchos ánimos a todas las futuras mamis, es un camino que se vive largo en el día a día, pero que luego, cuando tienes a tu peque en brazos, se te habrá pasado volando.

Besitos.


sábado, 22 de marzo de 2014

EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS PURÉS

He decidido hacer este post para facilitar medidas y cantidades a otras familias que tengan que hacer puré para congelar y no puedan hacerlo cada día. Yo eché de menos que alguien me facilitara la faena. Que no es nada difícil, pero le vas a hacer por primera vez la comida a la personita que más quieres y eso...a mi me daba respeto! 

A los 6 meses empezamos a introducirle la verdura con pollo o ternera a Rubén, tal como nos recomendó el pediatra. Ya nos había dado una tabla, que había hecho un pediatra amigo suyo, donde te explicaba cada mes lo que le podías introducir y las cantidades recomendadas.

Nunca había hecho un puré, fue toda una experiencia, je je.

Además, tenía que hacerle el puré para dos semanas, porque trabajando no tengo tiempo de hacerle la comida cada día (y no quiero darle más faena a la yaya). Así que calculé las cantidades por semanas: si cada día le tocaban unos 30g de pollo, 30 x 7 días = 210g. Y esa es la cantidad de pollo que le compraba (aproximadamente, siempre haciendo de más). Con la ternera exactamente igual.

Si cada día le tocaba una zanahoria, una patata pequeña y 4 judías verdes, hice los cálculos para dos semanas y compré: 14 zanahorias (si eran muy grandes valían por dos), 14 patatas (igual que las zanahorias) y unas 60 judías.

Las verduras la cocía en una olla con un poco de agua (digo poco agua porque luego al echarle toda la verdura sube bastante, pero no hay mucha). Y la carne a la plancha con un poco de aceite. NADA DE SAL. 

Cuando las verduras estaban cocidas las trituraba con el mismo agua y dividía en dos ollas el puré, intentando que hubiera la misma cantidad. 
A una le echaba el pollo y lo trituraba todo. A la otra la ternera.

Una vez tenia las dos ollas de puré de verdura y carne, cogía 14 vasitos de los purés de fruta del Mercadona (digo la marca porque a mi me van genial y mi amiga Gemma también los utilizó) y rellenaba 7 de puré de verdura con pollo y 7 de ternera. Para mi tienen la medida perfecta. Una vez tapados les ponía una T o una P en la tapa para que la yaya fuera alternando al dárselo.

Y cuando estaban fríos...al congelador. 

Mi suegra los saca del congelador el día de anterior a dárselo. Y un poco antes de que se lo vaya a dar lo calienta bastante y lo chafa mucho con un tenedor (después de descongelarlos tienen más grumos). Rubén se los come genial.

Está claro que como las cosas recién hechas no hay nada, pero si congelas el puré al poco de hacerlo, no pierde sus propiedades.

Espero que sirva de orientación si alguien lo necesita. 

P.D: la semana pasada ya le introdujimos la calabaza, el apio, el puerro, el conejo y el lomo. Con la carne tomé las medidas como con el pollo y la ternera, pero con las verduras lo hice bastante a ojo: una calabaza, dos puerros, un apio, unas 40 judias, 10 patatas y 10 zanahorias. Hice toda la verdura en dos ollas. Lo triture y luego hice 4 grupos que mezclé con los 4 tipos de carne. Luego en los botecitos con las iniciales en las tapas. ¡¡Tiene para un mes!! :)  

Besitos




lunes, 10 de marzo de 2014

LAS DOS CARAS DE LA LACTANCIA MATERNA

Antes de dar a luz, son muchas las personas que te preguntan si le vas a dar el pecho a tu bebé. Parece que si no tienes intención de dárselo eres mala persona.

Muchas madres que han dado el pecho alargan la lactancia hasta los dos y tres años del niñ@ porque, según cuentan, es una experiencia maravillosa.

Pues bien, esa experiencia yo no la describiría como maravillosa, porque, como todas las cosas, tiene su cara y su cruz. Que quede constancia de que ha sido una vivencia bonita, pero yo me sentí un poco engañada...así que os contaré mi experiencia.

Para mi (y mi marido que lo vivió conmigo), la CARA de dar el pecho es la comodidad de tener siempre a punto el alimento, a la temperatura ideal, sin tener que llevar el agua en un termo, la leche en polvo en los envases (previamente medida), biberones, etc. Así como no tener que preocuparte de la esterilización de todos los utensilios.
Tienes la leche en cualquier momento, es cómodo de dar, pues, cuando le pillas el truco, puedes hacer más cosas a la vez (no me refiero al pino-puente, sino a leer, escribir, mirar el móvil, etc.).

Otra de las cosas positivas es lo económico que sale. No es que salga barato, sino GRATIS. Y, si te pones a pensar, ¿qué cosas quedan gratuitas hoy en día? La verdad es que la leche artificial es bastante cara.

Además, la leche materna, aporta muchos nutrientes al recién nacido y previene de enfermedades e infecciones.

Enseguida pierdes peso y recuperas la figura. Al mes de haber tenido a Rubén pude ponerme de nuevo los pantalones de antes de estar embarazada y al cabo de cinco meses tenía una talla menos.

Y, según algunos estudios, retrasa o previene la aparición del cáncer de mama. Este punto me sorprendió muchísimo y me animó a probar de darle el pecho al pitufo.

La CRUZ de la lactancia materna (bajo mi punto de vista) es la esclavitud que supone. Sobre todo los primeros quince días, cuando todavía te estás recuperando del parto y no tienes toda la movilidad que te gustaría. Tienes la sensación de no saber hacer otra cosa. Tu hijo depende solamente de ti y eso causa mucha presión.
Estás muy atada y tienes poco margen para alejarte del baby (para ir a comprar o al médico, por ejemplo).
Se hace duro estar de día y de noche al pié del cañón, sin poder descansar a penas. Repito, esto es un periodo concreto de tiempo, no dura eternamente.

Si encima trabajas ya es la bomba, pues tu mejor amigo pasa a ser el sacaleches, con el que almacenas la leche, sí, pero que da una sensación de frialdad y de vaca lechera total.

Además, debes llevar una dieta equilibrada, esto no quiere decir que tengas que dejar de comer dulces o de tomarte una copa de vino un día puntual, pero sí que debes comer bien para que el niño reciba todos los nutrientes y vitaminas posibles y coja peso y crezca de manera saludable.

Si te da vergüenza o reparo dar el pecho en público...piénsalo dos veces antes de decidirte por la lactancia materna. Sinceramente opino que es una "tontería" no querer dar el pecho en una cafetería, centro comercial, tienda,...pues si el niñ@ tiene hambre debe comer, es una necesidad básica. Además de que si estás mucho rato sin vaciar el pecho puedes ponerte en riesgo y sufrir dolor innecesario. Hoy en día la lactancia materna se concibe como lo que es, algo natural.

Otro inconveniente es la ropa que te pones. Debes tener en cuenta que sea lo suficientemente ancha como para poder dar el pecho cómodamente para ti y el bebé. Así que durante un tiempo te tienes que olvidar de vestidos muy cerrados por arriba. 
Mi amiga Mónica me contó un truco que usaba ella (sin usar camisetas de lactancia). Consiste en ponerte debajo de la camiseta que se ve, una camiseta de tirantes. De esta forma, cuando das el pecho te levantas la de arriba y te bajas la de debajo y no coges frío en los riñones ni enseñas la barriga.

Algunas mujeres se sienten mal con el aspecto de sus pechos después de la lactancia materna. Quedan flácidos y vacíos. Con el tiempo y un poco de ejercicio se pueden tonificar.

Una de las peores cosas, creo yo, son las grietas que te pueden salir si el niñ@ no se coge bien o la irritación, que son, ambas cosas, muy dolorosas. Puedes llegar a temer la hora de lactar del pequeñ@.

Con todo esto no quiero asustar a nadie, pero si advertir de que la lactancia materna no es un camino de rosas, como algunas mujeres lo pintan. 
Así que a todas las que decidáis o hayáis decidido lactar o ya estéis lactando...¡MUCHA PACIENCIA! Todo pasa (lo bueno y lo menos bueno...).

Os dejo algunos enlaces interesantes.

http://cuidoamibebe.mx/sabias-que-la-lactancia-materna-previene-el-cancer-de-mama/

http://cominolas.blogspot.com.es/2010/10/la-lactancia-materna-ventajas-e.html

¡Besitos y ánimo! 

domingo, 2 de marzo de 2014

ESCOGER LA HABITACIÓN

Cuando recibimos la noticia de que Rubén venía de camino, una de las primeras cosas en las que pensamos fue en su futura habitación (cuál sería, cómo nos gustaría que fuera, colores, muebles…).


Así que empezamos a pedir opinión a amig@s y familia sobre las habitaciones convertibles, pues nos llamaban la atención. Las experiencias con este tipo de muebles eran muy buenas y las ventajas nos parecieron muchas: todos los muebles iban a juego; eran muy prácticos porque llevan el cambiador y la cuna todo en uno; teníamos mucho espacio para ropa y los mil cacharritos del baby; la cuna era muy grande y se podía aprovechar mucho tiempo; cuando el niño empezara a usar cama sólo teníamos que comprar un colchón (nos evitábamos el gasto de cama nueva, mesita y escritorio), …
Y los inconvenientes eran la “inversión inicial” que había que hacer y que al tener mucho tiempo los mismos muebles nos podíamos cansar.


Después de poner en una balanza los pros y los contras, nos convencimos por comprar una habitación convertible. Nos gustó mucho la marca Ros y nos hicieron la habitación como la quisimos. Escogimos colores neutros (blanco, gris y naranja), pusimos muchos cajones y baldas (nos dijeron que al ser niño tendría menos cosas para colgar) y los tiradores redondos con posibilidad de cambiarlos cuando Rubén creciera (sin que se viera la marca de los primeros agujeros).


Pintamos la habitación en un tono gris que según la luz parece lila y transmite tranquilidad.


Encima de la cama pusimos tres estanterías en forma de cubo para poner cuentos y peluches; en la otra pared le hicimos una pizarra para que, cuando fuera más mayor, pudiera pintar libremente. Y justo en ese espacio es donde irá el escritorio, así que la pizarra la podrá usar para anotar tareas y deberes.
Compramos unas pegatinas para pared con todas las letras del abecedario transformadas en animales. Pusimos entre las estanterías “Rubén” y las letras sobrantes las repartimos alrededor de la pizarra.




La lámpara la cogimos muy sencillita: en blanco y con nubes talladas en la madera. El estor también blanco para que entrara mucha luz.


Os dejo el enlace al catálogo de Ros.

http://www.ros1.com/ca/



Besitos.







sábado, 8 de febrero de 2014

LA DEMANDA Y EL "DESTETE"

Cuando empecé a darle el pecho a Rubén, coincidí con varias personas que habían sufrido mastitis y me contaron que era algo muy doloroso.
Siempre estaba muy pendiente de darle el pecho que tocaba para no tener mucha leche acumulada, pues enseguida notaba dolor y me asustaba.


Los primeros 4 meses Rubén lactaba “a demanda” (cuando él quería). Esto es algo que mucha gente no entiende; pues ¿cómo puede ser que haya niñ@s que estén todo el día mamando? ¡Tienen que hacer la digestión! Y es que antes era cada tres horas, pero, como todo, hay “modas”.
Así que teníamos que explicar que los bebés no sólo maman porque tengan hambre, sino que también beben porque tienen sed o se calman cuando están nerviosos. Y que la digestión de la leche materna dura entre 20 y 30 minutos. Además de que los niñ@s maman en función de la leche que necesitan para el día siguiente; así que hay días que se pasan horas enganchados para tener más alimento el próximo día. Y no porque la leche de la madre no les alimente, por ejemplo (esto me lo explicó una enfermera del hospital y me fue genial saberlo, puesto que siempre piensas en lo peor).


Poco a poco, el peque fue teniendo más o menos unos horarios que ya nos dejaban “organizarnos”. Tenía sus horas de dormir, también, y podíamos calcular cuándo querría comer de nuevo.
Así que pude empezar a ir al gimnasio, por ejemplo, estando tranquila. Pues sabía que aguantaba 1h y media entre toma y toma.


El “destete” me tenía intranquila, ya que pensaba que al dejar de darle el pecho también podía coger mastitis. Pero al hacerlo de forma progresiva ha ido todo sobre ruedas. Os cuento.


A los 4 meses le introdujimos la papilla de frutas y, como es un tragón (como su bisa Jesús) pues le encantó. Así que ya me quité una toma al día.
Además, cuando empecé a trabajar me sacaba leche cada mediodía para dársela en bibe al día siguiente. Los primeros días enseguida me notaba el “subidón” e incluso me dolía el pecho cuando llegaba a casa por la tarde. También aprovechaba después de darle la fruta (sobre la 17h) o mientras se la daba mi marido, para sacarme toda la leche que podía. Fue una esclavitud, parecía que estaba todo el día igual. Así que a las dos semanas me “rebelé” y dejé de sacarme leche en el trabajo. Me esperaba a llegar a casa y mientras Rubén merendaba me sacaba. Como llevaba desde por la mañana sin darle pecho me salía mucha leche en poco rato y ya tenía para el día siguiente.


A los 5 meses empezamos con los cereales, así que me quité otra toma y rápidamente se me reguló la subida de la leche.
Como entre semana el niño casi no me estimulaba (sólo mamaba 3 veces: a media tarde, a media noche y por la mañana antes de irme a trabajar), cada vez me costaba más sacarme la leche con el sacaleches. A los 5 meses y medio empezó a tomar leche de fórmula entre semana, cuando estaba con los yayos y los fines de semana le daba pecho.
A los 6 meses ya empezó a tomar cereales por la mañana y por la noche (en bibe antes de acostarse porque se relaja más), la verdura al mediodía y la fruta a media tarde. Así que tomaba pecho 1 o 2 veces al día máximo (a media tarde y a media noche).
Y como ya no me notaba que me subiera leche ni mucho menos que se me acumulara, hoy hemos decidido que cerramos esta etapa de la lactancia materna. Digo “hemos decidido” porque aunque yo tengo la “última palabra”, ha sido consensudado con Mike, como todas las decisiones que tomamos (y más aún si tienen que ver con Rubén).


Mi amiga Mónica me ha dicho que no me asuste si aún me sale leche en la ducha, pues a ella tardó varios meses en retirársele. Así que seguiré su consejo.


Además, le he consultado al pediatra y al médico de cabecera si es necesario tomarme la pastilla. Los dos han coincidido en que depende de mi, pero que si se me va yendo la leche de forma natural, mejor. Así que, en caso de que se me acumule mucha y, aún sacándome, no se me regule, me tomaré la pastilla para cortarla.


Ahora Rubén come papilla de cereales a las 8 de la mañana, sobre las 11 toma un bibe de 60ml para aguantar hasta la hora de comer (es su almuerzo). De 13 a 13.30h se come la papilla de verduras con ternera o pollo (vamos alternando). Sobre las 17h merienda papilla de frutas. Lo bañamos de 20 a 20.30h y seguido le damos el biberón de 240ml con cereales. Y se duerme relajadísimo.
Cuando se despierta por la noche le damos agua y sigue durmiendo.



¡Besitos!

martes, 28 de enero de 2014

LA PANERA DELS TRESORS O PANERA DE LOS TESOROS

La panera dels tresors o Panera de los tesoros es una propuesta de juego dirigida a bebés de 6 a 12 meses de edad (cuando empiezan a aguantarse sentad@s).


Ya se la he regalado a varios pequeñaj@s (mi primo Daniel, mi hermano Héctor, la bonita Noa,...) y por fin ha llegado el momento de regalársela a mi príncipe, Rubén.


Mañana hace ya 6 meses, así que este fin de semana se la hemos preparado.


Consiste en poner en un cesto planito y redondo, objetos de diferentes texturas y materiales para que el bebé pueda explorar con los ojos, los oídos (algunos hacen ruido cuando chocan), las manos, la nariz (algunos huelen), pero sobre todo con la boca, que es el principal “instrumento” que usan ahora para descubrir el entorno.


La finalidad u objetivo de este juego es desarrollar la autonomía del niñ@, favorecer la coordinación ojo-mano y la motricidad fina (pues tienen que coger los objetos y, para ello, deben ejercer presión con dedos y manos), ejercitar la concentración,...


Los elementos pueden ser infinitos y, aunque algunos pueden parecer peligrosos, debemos recordar que SIEMPRE habrá un adulto supervisando el juego y NUNCA estará el niñ@ solo.
Además, es importante ir renovando los objetos, pues algunos se pueden deteriorar y los peques pueden perder interés por ellos. Si hay alguna cosa que no nos parece segura no hay que ponerla.


Así, podemos poner objetos de distintos materiales. Os dejo una propuesta, pero pueden ser infinitos.


NATURALES: limones, piñas, cáscara de coco, conchas, piedras, ...
MADERA: cucharas, mano de mortero, pinzas de tender, peine, castañuelas, …
CRISTAL: botes de yogur, ceniceros, portavelas, espejos,...
TELA: tul, toalla, terciopelo, seda, …
METÁLICOS: molde de flan, cuchara, colador, llaves, ...
PAPEL O CARTÓN: cilindros de papel de wc gastados, hueveras, papeles arrugados, …
PLÁSTICO: tubo de manguera, cepillo de dientes, pelotas, embudos, …
CON PELO: brochas, pinceles, …
OTROS: esponja, estropajo, cepillo de manos, …


Muchos de estos objetos, además de favorecer el desarrollo de los bebés, les van genial para las encías, pues en esta etapa empiezan a salirles los dientes y los elementos fríos y duros son los que más les gustan. Al ponérselos en la boca y apretarlos les alivian el dolor de las encías.


Os dejo varios links que os explican paso a paso lo que es y cómo se confecciona esta panera. Además de una foto de Rubén jugando.




¡Qué lo disfrutéis!

Besos

jueves, 23 de enero de 2014

MAITENA Y LA LACTANCIA

Esta imagen vale más que mil palabras...

Me encanta Maitena, la descubrí gracias a mi amiga Carmen.

Besitos


martes, 21 de enero de 2014

SACALECHES Y ALMACENAJE DE LECHE MATERNA

Cuando Rubén cumplió los 4 meses me tocó incorporarme a trabajar, así que dos semanas antes empecé a sacarme leche para que mis suegros se la dieran en biberón.


Para no tener sorpresas, en casa ya habíamos probado de darle mi leche con bibe. Como es un tragoncete no hubo problema.


Así que, siguiendo el consejo de mi amiga Mónica, me sacaba leche después de una o dos tomas del día. De esta manera, como Rubén ya había estimulado el pecho, salía la leche mucho más rápido.
Fui almacenándola en las bolsitas Medela que compré en la farmacia (el sacaleches era de la misma marca) y en las bolsitas anotaba la cantidad de leche que había y la fecha de la extracción (así se la dábamos en orden, siempre cogiendo la más antigua).


A los 4 meses ya empezamos a darle la fruta a media tarde, de manera que, cuando llegaba de trabajar, me sacaba leche, sustituyendo la toma que el niño no hacía (al llevar muchas horas sin que el niño mamara me salía mucha leche en poco tiempo). Y esa leche es la que le daban al día siguiente los yayos. Si algún día no podía sacarme mucha por lo que fuera, siempre tenían leche congelada.


Hay que ir con cuidado a la hora de congelar la leche y descongelarla. Os explico cómo lo hacía, por si os sirve. Yo lo miré en una web específica, os dejo también el enlace.


http://albalactanciamaterna.org/lactancia/conservacion-de-la-leche-materna-extraida

Me sacaba la leche en los botecitos que vienen con el sacaleches. Si me sacaba en varios pocas cantidades los iba metiendo a la nevera. Cuando estaban a la misma temperatura (si me sacaba por la tarde los dejaba hasta por la noche) los juntaba haciendo tomas de 100 ml o 120ml y metía la leche en las bolsas y al congelador. Así sabía que cada bolsa era una toma y podíamos ir controlando lo que comía. Al principio no sabes si es mucho o poco porque la lactancia materna es a demanda y no puedes sabes cuánto come el niño. Pero me iba muy bien para saber, más o menos, cuánta tenía que sacarme cada día.


Cuando la yaya tenía que descongelar una bolsa, ponía agua caliente en un vaso y metía la leche congelada directamente. En pocos minutos la leche se descongelaba y cuando estaba a temperatura ambiente se la daba al niño con el biberón.


La leche congelada dura 24h en la nevera después de ser descongelada.


La leche conservada en la nevera, después de ser extraída (sin haberla congelado) dura unos 5 días.


Es importante no guardar la leche en la puerta del frigorífico, pues cada vez que abres la nevera la temperatura cambia y se puede estropear.


Un día se me ocurrió oler la leche que había descongelada y... ¡estaba agria! Rápiamente miré el foro de Alba lactancia materna y ponía esto: “Algunas mujeres han comentado que su leche congelada huele a agria e incluso a rancia. Ese olor se atribuye a un cambio en la estructura de los lípidos como consecuencia de los ciclos de congelación y descongelación en el congelador-refrigerador con eliminación automática de escarcha.
Aunque puede ocurrir que ocasionalmente algún niño la rechace, por lo general no es así y tampoco resulta perjudicial para el bebé.
Congelar la leche rápidamente tras la extracción y calentarla inmediatamente después de sacarla del congelador parece que puede contribuir a que este problema se de en menor grado”.

Espero que os sirva de ayuda mi experiencia.

¡Besitos!