Allí se habían encargado las enfermeras, cosa que se agradece, porque siendo primerizos...tienes mil y una cosas en la cabeza, dudas, preocupaciones,...
Rubén nació un lunes y el viernes de la misma semana fuimos al control de peso al hospital donde nació. La enfermera que nos visitó nos dijo que habíamos hecho un buen trabajo porque estaba muy sequito el cordón y que creía que en cualquier momento se le caería la pinza. Dicho y hecho: cuando le quitó el pañal para pesarlo...la pinza estaba suelta en el pañal. Nos recomendó que siguiéramos curándolo porque por dentro todavía no estaba seco del todo y nos dijo que en dos días ya lo podíamos bañar. Era de agradecer, porque hacía un calor...
Algún día le sangró un poquito el ombligo porque con el roce del pañal se le caía la costra, pero al seguir con el alcohol, enseguida se le terminó de secar.
Alguien nos había dicho que salía del esfuerzo cuando el bebé lloraba, pero el pediatra nos desmontó la teoría.
Al tiempo se le fue y ahora tiene un ombliguito estupendo metido para adentro.
Así que si estáis en la misma situación, ya sabéis: paciencia.
Os dejo un enlace que explica muy bien qué es una hernia umbilical.
http://www.mibebeyyo.com/bebes/salud-bienestar/salud-bebe/hernia-umbilical-bebe-6035
Besitos.
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