En casa siguió igual, no había niño. Se dedicaba a comer y dormir.
Cuando cumplió un mes nos dijo el pediatra que no era necesario despertarlo por la noche para comer, así que algunas noches dormía 6 o 7 horas del tirón entre toma y toma. Esto nos permitía descansar más y reponer fuerzas para el día siguiente.
Cuando cumplió un mes nos dijo el pediatra que no era necesario despertarlo por la noche para comer, así que algunas noches dormía 6 o 7 horas del tirón entre toma y toma. Esto nos permitía descansar más y reponer fuerzas para el día siguiente.
El peque dormía en el moisés en nuestra habitación y en cuanto oía el mínimo ruido empezaba a moverse e incluso, alguna vez, se llegó a despertar. Además, los "pedetes" que se tiraba y los ruiditos que hacía durmiendo nos despertaban a nosotros y nos desvelaban...
Rubén se movía mucho y se recorría la mini cuna de lado a lado hasta que chocaba con la tela lateral y se despertaba.
Siguió moviéndose mucho, pero tenía más espacio para recorrer y dormía estupendamente (y nosotros también).
Siguió un tiempo muy inquieto, pero cada vez se despertaba menos.
A los 6 meses dejé de darle la toma de las 5 de la mañana y la sustituimos por agua para que se comiera mejor la papilla del desayuno a las 8.
La verdad es que es un gustazo que ahora duerma bien, pues los dos meses que estuvo con gases por la noche fueron demoledores. Mike y yo parecíamos zombies durante el día en el trabajo.
Para los papis que tengáis problemas para que los peques concilien el sueño, existen papillas y champús que ayudan a relajarlos, seguro que vuestr@ pediatra o farmacéutic@ os puede ayudar.
Besitos.
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