Los primeros meses, la ropa se queda pequeña en seguida, pero conforme van creciendo, cada vez la puedes usar más tiempo.
Nosotros notamos que, a partir del primer año, la misma ropa le valía para toda la temporada. Al principio del otoño la llevaba más holgada y cuando iba a comenzar la primavera le iba a medida o a veces un poco justa.
Como la ropa de niñ@ pequeñ@ es monísima, cuesta resistirse a comprarla. Y justo cuando le compras una camiseta monísima de manga larga...¡zas! suben las temperaturas en dos días y te sabe mal ponérsela porque pasará calor. ¿Qué haces con esa prenda? Para otoño le irá muy ceñida :(
¿Y con los pantalones de invierno que aún le valen? Pues hago justamente lo mismo. Le corto unos 10 cm los pantalones de chandal que ha llevado todo el invierno y que de cintura le siguen yendo bien. De esta forma, tengo pantalones para la llar (guardería) o para actividades "destroyer". Con los vaqueros haré lo mismo.
Con la ropa de recambio de invierno, lo que hicimos fue ponerle "bodies", camisetas y pantalones que el invierno anterior le habían ido muy grandes y ahora le iban ceñiditos.
Para aprovechar las camisetas de manga corta en invierno, le ponemos debajo de la camiseta un body de manga larga y así las puede seguir llevando.
Y de esta manera es como vamos trampeando. Intentamos aprovechar al máximo la ropa, sobre todo la que lleva más trote y no pretendemos guardar. Podríamos comprarle todo nuevo, pero preferimos invertir ese dinero en actividades que podamos disfrutar en familia.
Besitos.
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